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lunes, 27 de junio de 2011

NOTA RECIBIDA

recibimos un articulo escrito por Luis Pais y con mucho gusto lo compartimos


Unidad, Solidaridad y Lucha Eterna
En la década de los 60 se activó una proceso fermental en Minas por la formación de un movimiento popular amplio y unido contra la crisis, por un programa de cambios y justicia social. Era tarea principal de los comunistas lograr desarrollar movilizar las masas para tal objetivo.
Nuestra tarea era organizar a los trabajadores y asalariados minuanos; conformar con ellos la organización de trabajadores que en la lucha por el salario incorporar la defender de la fuente de trabajo y los derechos sindicales.
En Minas ya hacía mucho tiempo que la causa de la clase obrera era tema central del programa del partido, una vanguardia programática para los cambios profundos.
No se hizo esperar la resistencia contra el movimiento popular, esto comenzó a marcar las urgencias en concientizar y organizar a los trabajadores contra la política del Gobierno dictada desde el FMI.
A mediado de los 60 la realización del Congreso del Pueblo y la fundación de la CNT nos aportó un gran respaldo solidario en la conformación de los sindicatos minuanos.
La actitud represiva de las patronales se producía desde el respaldo que ofrecía a las empresas la propia Oficina de Trabajo, el Ministerio del Interior, y la Justicia donde era muy difícil que un trabajador pudiera ganar un juicio laboral.
La única protección que podíamos lograr para los trabajadores minuanos surgía de sus propias fuerzas y para ello creamos primero la mesa intersindical y luego el plenario obrero popular estudiantil con los que fuimos dando un fuerte respaldo solidario a las nobles organizaciones minuanas.
Pronto surgió la necesidad de producir un cambio en la dirección de la Oficina de Trabajo, necesitábamos que ella fuera un ámbito de imparcialidad en las negociaciones de trabajadores y empresarios. En 1967 logramos el cambio y la funcionaria Mari Bustelo asumió la responsabilidad en la Oficina de Trabajo, lo que nos permitió dar un fuerte apoyo a los trabajadores. Con esto los trabajadores que históricamente habían vivido en la orfandad de una organización (tales como los trabajadores rurales y empleadas domesticas) tuvieran representación, a través del plenario de trabajadores.
El plenario de Lavalleja tenía el respeto del pueblo minuano y por ello fue sumando otras organizaciones, como por ejemplo pequeños productores rurales y organizaciones barriales.
Desde el gobierno se veía con gran preocupación la creciente resistencia popular y para ello incrementó la represión contra la CNT, la Universidad, el control de los medios y la persecución de los militantes y partidos políticos de izquierda.
Se hizo costumbre gobernar bajo medidas prontas de seguridad y así desembocamos en el tristemente recordado 27 de junio del 73, que con la disolución del parlamento, Juan María Bordaberry pasa de ser Presidente de la República a Dictador. El movimiento sindical tenía como respuesta la Huelga General en caso de golpe, y esta fue declarada.
Cada sindicato hizo lo suyo los dirigentes estaban perseguidos, muchos de ellos inmediatamente detenidos, no teníamos un comando alternativo en la clandestinidad, esto era imposible en Minas. El cuartel de Infantería nº11 pasó a ser el lugar de reclusión de decenas y decenas de militantes sindicales, que para algunos esto ya había comenzado en el año 68’.
La resistencia marcó a fuego el camino de la derrota, lo pude ver desde un calabozo cuando observaba a tres compañeras presas, símbolos de firmeza y sacrificio de trabajadoras concientes que habían asumido la lucha como propia, lo que demostraba que más allá del avasallamiento había germinado en cada uno de los trabajadores la conciencia de que la dictadura había nacido herida de muerte. Por todo esto en los nombres de tres compañeras, dedico un homenaje a todos los sacrificados luchadores y en especial al papel que jugaron las mujeres en este proceso. Ellas son Isabel Belderein, Ester Diano y Catalina Sensión.                    
Debemos vivir orgullosos de lo que fuimos capaces de construir junto al pueblo. Aquellos que avasallaron a las instituciones democráticas, para poner de rodillas al pueblo en beneficio de los poderosos nacionales o extranjeros; deben enmendar sus propios errores, para que las mayorías puedan continuar construyendo el futuro, manteniendo la memoria y obteniendo la verdad, reclamada con total justicia por nuestro pueblo.

Luis Pais

domingo, 26 de junio de 2011

LA CASA ENCANTADA

Abrió sus puertas La Casa Encantada.
Por primera vez en Minas, desde hace muchísimos años, existe un centro cultural abierto a todos los Minuanos.
Bajo la batuta del artista plástico Daniel Fernández, La Casa Encantada, intenta poner al servicio de toda la minuanidad, sin distinción alguna, el acceso a la cultura en general. En ella se dictan cursos varios; telar, dibujo, instrumentos musicales, fotografía y muchos mas;   permitiendo el acceso a todos, algunos cursos tienen un costo muy bajo, del cual parte va al profesor y parte al mantenimiento del lugar.
Igualmente se continua restaurando, poco a poco, un lugar emblemático y con muchísima historia cultural, situado en calle Florencio Sánchez Nº 569; sitio donde funcionara por ultima ves quien fuera uno de los medios escritos mas antiguos del mundo, Diario La Unión, hoy desaparecido, y lugar donde muchas veces, en sus hermosos patios, escribiera el gran Florencio Sánchez.
A los fondos del mismo existe aun las construcciones primeras del recinto que datan de mediados de 1800, estos espacios se están hoy acondicionando para que funcionen en el grupos de teatro y eventualmente sirvan también como pequeño teatro; a un costado de ese espacio se esta instalando lo que será la imprenta de La Casa Encantada con el fin de poder apoyar a nuevos escritores minuanos en lo que puede ser la edición de su primer libro.
Ideas hay muchas, por suerte, ya que integran el grupo de trabajo de La Casa Encantada un grupo de personas absolutamente comprometidas con el rescate de la cultura en nuestro departamento.
Cierto es que en nuestra ciudad existen otros lugares “vinculados” a la cultura como La casa de la cultura de la IML, lamentablemente, como desde hace muchísimos años, totalmente flechada hacia los que demuestran simpatía a el parido político de turno. También existe el Taller Joaquín Torres García, este es mas independiente de partido político alguno, sin embargo de difícil acceso a la población mas humilde y quienes (creo yo) se han quedado en el tiempo respecto a la integración con la sociedad minuana.
Esperemos no le ocurra esto a La Casa Encantada.
Seguramente los fantasmitas de grandes artistas que alguna ves pasaron por el local darán la luz necesaria para que La Casa Encantada sea por siempre un verdadero centro cultural que tanta falta le hace a la sociedad minuana.
Jose Maria


EL MOLINO VIEJO

El Molino Viejo en palabras de Guillermo Cuadri

Aunque hace muchos, muchísimos años que no muele trigo, es siempre "el Molino".
Asentado en un cerrito –llamado en lejanos tiempos "el cerro de la Cruz"- de cualquier parte que se vea "el pueblo" se destaca su viejo torreón, culminando en un enorme trompo invertido, con la púa hacia el cielo, que parece esperar un cordel imaginario para ponerse a bailar su danza de leyendas.
En verdad no le faltan: primero, en santa complicidad con el viento, dio harina al pueblo.
Después, quién sabe si el viento, vagabundo al fin, no sopló en su enorme oreja giratoria ideas extrañas y, cansado de trabajar él solo para tanta gente, dejó de hacerlo...
Desde entonces se hizo romántico.
Sus sombras cobijaron, por las noches, fantasmas y lobizones. ¡Oh! ¡El barrio del Molino!... Solo algún baile nos llevaba a él en las noches de invierno.
En la guerra del 97 fue un fortín de pelea para las fuerzas del gobierno, al mando del Coronel Casalla; desde allí se tiroteaban con los revolucionarios, parapetados tras los "cercos de Aguiar", en la falda de los cerros vecinos. Y en su interior, algo se mojó en sangre roja y caliente.
¡La cantidad de balazos que le pegaron!
Pero él sigue viviendo. Sigue moliendo su trigo de leyendas. ¡Cuántas veces se llena nuestra imaginación con el pan que hacemos de su harina, azulada de recuerdos!
Ahora -¡las ironías del Destino!- el viejo y firme torreón, cuyas paredes tienen más de un metro de espesor, se ha convertido en refugio de palomas.
Es lo que hacen casi todos los viejos buenos: cuidar niños, flores o pájaros.
Es frecuente ver a las palomas del Molino en nuestras claras mañanas, envolviendo en "el trompo" el hilo de sus vuelos circulares.
Minas, 1932

CATEDRAL DE MINAS

La Iglesia primitiva estaba en el mismo sitio que la actual.
El primer libro parroquial, se inicia el de agosto de 1783, con el bautismo del niño Lorenzo Belós; siendo el primer sacerdote Fray José Agustín Ramos.
El libro correspondiente a entierros se abrió el 22 de agosto de ese año, al fallecer el mismo niño.
El libro de casamiento (partidas), se abrió el 3 de enero de 1784, al celebrarse el matrimonio de Pedro Caballero y Ana María.
A Fray Agustín Ramos le sucederá en mayo de 1874, Fray Tomás Charruca, quién bautizará a Juan Antonio Lavalleja, nacido el 24 de junio de ese mismo año.
En 1805 fue erigido Parroquia, siendo el primer Párroco Juan Ximenez y Ortega.
Desde ese año el sacerdote Domingo Alemán trabajó activamente en la construcción de una nueva Iglesia, que fue inaugurada el 14 de diciembre de 1845.
Estaba ubicada al lado de la Jefatura, se construyó en carácter provisorio y prestó servicio durante 47 años.
En tiempo del Presbítero Berrel, se formó una comisión que debía proseguir las obras del Templo que fue inaugurado el 10 de abril de 1892, celebrándose misa con la presencia del Presbítero José De Luca, con una concurrencia de 1.500 personas.
Se le llamó Catedral cuando se instauró el Obispado de Minas, siendo el primer obispo Monseñor José Ma. Caballero, quién falleció el 29 de mayo de 1963, sucediéndolo Martín Pérez como Vicario Capilar.
Es un edificio de sobrias líneas neo-clásicas y su ubicación está vinculada al eje de la Plaza principal por una avenida de acceso.
El interior es muy sobrio, su altar y su púlpito fueron objeto de reformas y cambios no acertados desde el punto de vista de la preservación histórica.
Nuestra Catedral tiene la particularidad de no situarse frente a la Plaza misma, sino separada de ella y vinculada por un amplio callejón, lo que la jerarquiza y singulariza a la vez.

Personajes Inolvidables


Guillermo Cuadri
Nace en Minas en 1884
Escritor que firmaba con el seudónimo Santos Garrido.
Sus mejores trabajos fueron reunidos en "El agregao", su libro más popular, con varias ediciones ampliadas.
Como "versos gauchescos" denominó su obra y con ese lenguaje se atrincheró en los valores del mundo campesino y demonizó los de la ciudad.
En 1938 apareció "Leyendas minuanas", libro de narraciones.
Muere en Minas en el año1953 

Personajes Inolvidables


ZELMAR RICCETTO
Poeta y narrador nacido en Minas, en 1909.
A pesar de graduarse de Doctor en Odontología en 1931, en los últimos años de su vida, se alejó de su profesión para dedicarse a tareas rurales. Incursionó en la narrativa y en la poesía, donde encuentra su voz: Cantos chicos, Canto a Lavalleja. Premiado en varias oportunidades, obtuvo el primer lugar en el concurso organizado por la “Asociación Horacio Quiroga” de Salto, por el poema “Esta tierra de Minas”, recogido posteriormente en Ciudad del aire (1950); y el Premio del Ministerio de Educación y Cultura, por Hay que arreglar la casa (1995).
Muere en Minas, en 1998.
La foto pertrenece al ya desaparecido Diario La Union, fue tomada por hermes Modino, se ve en ella a Don Zelmar Riccetto junto al Gral Liber Seregni .

BIBLIOGRAFÍA:
Cantos chicos (poesía), Montevideo, Ed. Liceo, 1946.
Ciudad del aire (poesía), Montevideo, Ed. Ciudadela, 1950.
Artigas (poesía), Montevideo, Ed. Ciudadela, 1951.
Cancionero salvaje (poesía), Minas, 1960.
Oficio de amistad (poesía), Montevideo, Alfa, 1963.
Como quien está viviendo (poesía), Montevideo, Alfa, 1965.
Tiempo de volver (narrativa), Montevideo, Banda Oriental, 1979.
Canto a Lavalleja: el héroe y el pago (poesía), Minas, 1983.
Antología poética (poesía), Montevideo, Signos, 1988 [Incluye inéditos]
Hay que arreglar la casa (poesía), Montevideo, Graffitti, 1995.

viernes, 24 de junio de 2011

Flecha Indigena


Aunque muchos se niegan a reconocer que existimos en Uruguay muchos descendientes de indigenas, asi como otros se niegan a reconocer que lo realizado por fructuoso Rivera fue un genocidio; lo cierto es que ambas cosas son ciertas.
Hoy en Uruguay existe alrrededor de un 30% de habitantes que descendemos de las diferentes poblaciones indígenas que habitaban estas tierras, de echo en este territorio minuano existían varias tribus, algunas pertenecientes a la brava Nación Charrua, otras eran mas dóciles y se adaptaron (por decirlo de alguna manera) a la llegada de los conquistadores y todo lo que vino detrás. Minas fue construida por dos motivos; uno era el proteger el avance portugués hacia Montevideo desde el este, el otro motivo era el probeher a España de oro ya que aca se encontraron muchas minas de oro, mas aun el oro podía sacarse directamente de las aguas del Arroyo San Francisco ya que en sus nacientes existían varios yacimientos, aun hoy se encuentra, en terrenos del parque de vacaciones de ute, cuevas donde se puede ver filamentos de oro incrustados en la piedra.
La historia nos enseña que algunas de estas tribus, como los Minue y Arachanes, no cedieron a la conquista del español; cuando llegaron los primeros habitantes canarios a la nueva ciudad construida bajo el nombre de Maria Concepción de las Minas se encontraron con una fuerte resistencia indígena a la apertura de minas de oro, todas eran atacadas por los indígenas excepto una a la que jamas se acercaron los indios (no sabemos porque), justamente es la que se ubicaba en las nacientes del arroyo San Francisco en terrenos del hoy Parque de Vacaciones.
Las fotos pertenecen a puntas de flechas encontradas en Paysandu, a orillas del Arroyo Negro muy cerca de su desembocadura con el Rió Uruguay pero bien sirven para ilustrar esta nota.